martes, 12 de diciembre de 2006

El quinoto que vino con las frutillas


El quinoto es una fruta o un fruto, que sé yo, poco noble, parece una naranja a medio hacer, criada para dar lastima. En las familias que se precien de tales es importante mantener el susodicho elemento lejos de la frutera.
En caso de que alguno de los miembros de la familia tenga debilidad por el quinoto, cosa comprensible porque hasta los santos tiene vicios y todos somos humanos, lo más aconsejable es comprarlo en dulce. De esta forma se satisface el instinto sin herir susceptibilidades.
Como bien se sabe el quinoto proviene de un árbol. Este árbol se utiliza usualmente como cerco a los sembradíos. En época de cosecha de algunos de los frutos típicos de primavera abundan los quinotos maduros.
Es por esto dolorosamente común encontrar entre las más diversas verduras y frutas quinotos perdidos, tratando de infiltrarse en las mejores fruteras.
El caso particular de lo Estévez de lo Llanos se trato de una infiltración de quinoto camuflado en una multitud de frutillas.
El mencionado intruso se coló de esta manera en una macedonia (ensalada de frutas para el vulgo) y a través de este conducto llego al esófago del dueño de casa, a saber el señor Estévez de lo Llanos. Le produjo inmediatamente un ahogo y comenzó a expectorar violentamente
La señora Estévez de lo Llanos fue incapaz de reaccionar shockeada por la fealdad de las muecas de su marido. Los jóvenes Estévez de lo Llanos se quedaron inmovilizados al ver que su padre tratando de pedir ayuda los miraba a los ojos, cosa poco común.
Era una situación tan inusual que solo la empleada que escuchaba al otro lado de la puerta, en la cocina, fue capaza de reaccionar.
Corrió entonces hasta el señor Estévez y le impacto un manotazo en plena espalda. Así el buen hombre logro escupir el traidor quinoto.
Es por los hechos mencionados que la familia Estévez de lo Llanos decidió hacer a su sirvienta juicio por negligencia alimentaria, intento de homicidio y agresiones físicas (el manotazo) a la persona del señor Estévez de los Llanos.

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